lunes, 16 de enero de 2017

El más real de mis sueños

Y entre todos mis sueños una noche lo ví. Me pareció perfecto, exacto. Tenía los ojos mas bonitos que habia visto, su mirada era franca, profunda y atravezaba de un solo todas mis máscaras y soldaduras.
Él podía verme como soy y sonreía frente a mi. Su sonrisa era noble, denotaba la ternura de su alma, y sus labios gruesos parecían ciruelas dulces, de esas que solo con verlas sabes que te van a deleitar por completo con su sabor.
Cada vez que el sonreía, mi corazón se aceleraba, porque sabía que con él estaría seguro.
También en mi sueño vi sus manos, grandes y suaves, con dedos rústicos pero perfectos y una enorme capacidad para acariciar al mundo, y a mi... su altura, perfecta, pero no tanto como su risa y sus brazos fuertes, para envolverme en ellos y hacerme sentir completa, llena.
Su cabello negro y despeinado se movía al compás del viento, el sol hacía que sus mejillas brillaran y cada vez que yo lo miraba, mi corazón quería salirse de mi pecho.
Esa noche lo vi en mis sueños y lo supe: yo lo amaba!!
Lo amaba como nunca, lo amaba coma a nadie, lo amaba por completo, con toda mi ternura, con toda mi locura, con todo el corazón.
Y entonces pedí un deseo: pedí que se hiciera real y cuando desperté, lo descubrí a mi lado. Más cuando quise abrazarlo se esfumó de entre mis manos.

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Entonces desperté del sueño que soñaba en mi sueño, y la realidad fue cruda. El no estaba, había desaparecido, como desaparece el humo del cigarro que ahora mismo apaga mis ansias. Como desaparece mi risa cada vez que el se va...

Los recuerdos vienen como olas gigantescas que inundan mis sentidos. Ya no hay nada en común que pueda ver para aliviar mi soledad... la distancia cada vez se hace más seca y el desierto inminente. 

Donde estarás ahora? te acordarás de mi. Mi mente y mi corazón de nuevo entablan la lucha eterna entre seguir pensándote o mejor olvidarte de una vez. Pero para qué lucho, si ya se que no voy a olvidarte nunca, porque te instalaste en mi alma. Y te busco en otras gentes, en otros ojos, en otros mundos, pero, no estas.  Huir es mi salida, huir de mis recuerdos en los que siempre estas presente. Soñar es mi opción favorita, porque ahí todo parece tan real, tus gestos reviven en tu rostro que en realidad ya casi no puedo recordar y el eco de tu voz resuena despertando mis sentidos y decorando los pasillos empolvados de mi abandonado corazón.

Te quiero, aunque ya no estés, te extraño, aunque no te olvido, y es probable que aun te ame, aunque nunca más te vuelva a ver... aunque no sepa jamás nada de ti. Pero también te espero, no solo en mi memoria, también en mis sueños, en esos sueños del pasado y en esos de ese futuro en donde un día volveré a encontrarte y te abrazaré tan fuerte, solo para estar segura de que estas ahí en verdad. Sí, es un buen consuelo saber que te espero en el futuro, ese que nos debemos, para hacer todo lo que dejamos pendiente, para dibujar mil tatuajes en nuestros cuerpos, para acampar en las estrellas, bajo la luz de la luna, para planear tu vida sin ningún plan y la mía sin más cadenas.  En libertad, simplemente flotando en los universos paralelos que creamos para habitarlos juntos. Mientras tanto, allá, en ese futuro te espero, y en mi presente te seguiré soñando, como el más real de mis sueños. 

16.1.2017
19:25

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