lunes, 3 de octubre de 2016

Te sé... sin conocerte















Yo me sé tus lunares de memoria,
tus gustos, tus historias...
Yo sé que tenés seis sonrisas,
tres miradas y dos pucheros,
que me indican como actuar,
que me gritan tus deseos.

Yo me sé de memoria cada gesto
cuando hablás enojado o contento,
sé muy bien como decís todo sin hablar
sé lo que significa cada uno de tus movimientos.
Sé en que punto para vos el café está perfecto
que te gusta el vino tinto y Sabina de concierto
que el calor lo matas bien en la hamaca
que la noche es tu día y que el viernes
para vos nunca hay resaca.
Se también de tus tatuajes, de tus marcas, de tus llagas,
sé de tus heridas leves y de aquellas que hoy te amargan,
sé muy bien lo que has vivido, lo que olvidaste y lo que te ata,
sé muy bien que fue conmigo que supiste lo que mata.
Sé muy bien que te conozco como nadie, como a nadie
y aunque pase y pase el tiempo soy aquello que no se evade
porque sigo a cada paso cada uno de tus días
y aunque nunca te haya visto, se muy bien que al tenerte en frente  podré reconocerte y amarte y cada día te querré más, todavía.
VZ.-

Imagino...

Si esta noche yo llamo a tu puerta
sorprendiendo todas tus ideas
y te digo que vengas conmigo
que no esperes, que haré una gran fiesta.
Y te tomo la mano, te guío
y te llevo al lugar de mis sueños
donde paso las noches contigo
y despierto siempre en tu regazo.
Acampando a luz de fogata
bajo un manto de estrellas brillantes
con la luna observandonos muda
siendo más que perfectos amantes.
Y de fondo, muy tenue y distante
el pasado se muere de envidia
ante el hoy que vivimos sin miedo
y un destino de paz, sin perfidia.
Si esta noche yo llamo a tu puerta
al abrir vos verás mi sonrisa
extenderé mi mano, despacio y sin prisa.
Te llevaré a recorrer cada sueño
donde solo vos, siempre has sido mi dueño,
vamos a revivir inventando una aventura
vamos a descubrir nuevos mundos sin censura
en donde venceremos cualquier amargura
porque con vos al lado, la vida se me cura.
-Valia Zipfel-
VZ.-