Sin saberte real, ya te esperaba. No puedo recordar desde hace cuanto tiempo soñaba con vos, con tus ojos grandes, con tus labios suaves, con tus abrazos eternos y tus sonrisas perfectas. Apareciste justo cuando moría por dentro, para llenarme de amor. Y sé que te amo porque en vos encontré mi paz y a tu lado mi sonrisa renació.
Incendiaste mi hielo, con la calidez de tus manos, con la tibieza de tus caricias. Venciste mis temores, con tu mirada franca, con tu voz que acaricia mis sentidos, con tu corazón bueno... sos todo lo que siempre pedí, lo que siempre esperé. Sos diferente a todo lo que conocí, como si vinieras de otro mundo, de otra dimensión talvez.
Soy tuya y sé que sos vos porque nuestros cuerpos al juntarse encajan a la perfección, porque lloro de emoción al verte, al sentirte y al despedirnos, y aunque te vayas te sigo sintiendo en mí. Sé que sos vos porque te veo y todo se llena de magia, porque ahora que estás conmigo, todo ha cobrado sentido.
No sé cuando comencé a amarte, si en mis sueños o cuando por fin llegaste, o talvez te amo desde otras vidas. Solo sé que quiero continuar este viaje llamado vida a tu lado, de tu mano, hasta el último segundo. Y no necesito más tiempo para saber que sos vos, ese al que siempre quise amar intensamente y con locura... ese con el que quiero estar, por el resto de mi vida.
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