la vida,
el miedo,
la angustia,
el deseo,
un beso,
y después otro.
Todo llega y luego pasa,
como las ganas,
o el perdón,
la ternura,
y la tentación,
o un abrazo,
los mil te quieros,
y luego un grito,
con un adiós.
Todo pasa,
pero a veces pasa
que lo que llega
se instala y se queda,
como un poema,
como su aroma,
como su risa,
su mirada
y también su voz.
Y entonces pasa
que eso que llega es para quedarse
y se defiende con gran valor,
como las noches soñando juntos,
como la magia de su canción.
Lo que se queda dentro del alma
como la paz de nuestro amor.
18 de enero de 2017
21:42
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