domingo, 5 de mayo de 2013

PARA LA OTRA LUNA





A veces cuando la tarde cae, la noche comienza con su misteriosa oscuridad, la luna se deja ver y solo hay silencio… no hay mas pensamientos en mi mente,   y en un suspiro ahogado te pienso, mientras repito tu nombre bajito una y otra vez abrazando mi almohada, como si de tanto desearlo fueras a aparecer recostado, en tu lado de mi cama. 

Caigo otra vez en la cuenta de que la vida pasa, no se detiene.  Cada día es distinto y solo nos queda ver de frente al futuro, sin reproches por el pasado, un pasado que se fue y ya no está.  Las risas y los llantos de ayer son historia acabada y solo quiero pensar en la luz del nuevo instante, ese en el que volvamos a vernos…

Para ése instante planeo ver fijamente tus ojos y sentir el aroma de tu piel justo antes de abrazarte y mientras me voy perdiendo lentamente en tu mirada, decirte muy bajito lo mucho que te extrañé durante todas esas lunas que pasaron sin poder mirarte.

Para ése instante quiero sentir la paz de mi alma que solo a tu lado encuentro,  disfrutar todas tus palabras, tus movimientos, tus pensamientos…  y darme cuenta de que seguimos siendo lo mismo que fuimos, lo que somos hoy  y lo que seremos mañana... o talvez, ya no.  No se si hablaremos mucho o nos besaremos mas… como siempre cuando estamos juntos, las palabras abundan aunque salgan sobrando, y los besos sobran, pero siempre hacen falta más.

Para cuando llegue ése instante deseo poder trazar con mis manos laberintos en tu pecho hasta colarme en tu alma y talvez en tu corazón.   Quiero sentirte de nuevo inquieto y calmar con caricias tu inquietud.  Quiero entregarte en un beso un soplo de mi vida, derrochar en cada abrazo mi pasión, mi devoción… y sentir como tus manos redibujan en mi espalda el camino que me lleva a perder todo temor.

Para ése instante en el que de nuevo este contigo, quiero verte como en mis sueños, como mi valiente caballero, vigilante y seductor… como el fantasma que me acompaña en mis noches de insomnio atento a que me duerma para colarse en mis sueños, o como aquel ángel que me cuida, sin que cuenta me dé yo.  

Cuando será?... no se cuantas lunas pasen antes de volverte a ver, no se cuantas lunas vea nacer  y morir antes de volverte a besar, no se para cuando volveré a sentir el oleaje de tu cuerpo chocar con en mío, ni la suave brisa de tu aliento erizando mi cuerpo y alterando mis sentidos.  Talvez será una mañana nublada o una tarde de calor, quizás una noche fría, bajo la mirada impetuosa de la luna, fiel testiga.

No se ni me importa si será en un mes, en siete años o en una década, porque sé que estamos condenados a estar unidos aun estando separados, a estar juntos de lejos y a extrañarnos siempre… a no olvidarnos, aunque el tiempo pase y nunca se detenga.  No sé ni como, ni cuando, ni donde será que vamos a coincidir de nuevo, pero sé que si va a ser, será en su momento y será hermoso.

Porque ése instante en el que nos veamos de nuevo, ése instante en que reconozca tu mirada y pueda ver tu alma a través de tus ojos, ése instante en que nos encontremos de nuevo, en que volvamos a coincidir, en el que te conozca, será tan nuestro como cada uno de los soñados y de los vividos, en ésta y en otras vidas, y sé que para ése momento seguiré siendo tuya, como lo he sido desde el día en que nuestras almas  se conocieron y tal vez para entonces ya seas mío… pero cuando será, no lo sé, puede que sea mañana o tal vez sea… para la otra luna.

-Valia Zipfel

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