A veces cuando la tarde cae, la noche comienza con su misteriosa
oscuridad, la luna se deja ver y solo hay silencio… no hay mas pensamientos en
mi mente, y en un suspiro ahogado te pienso, mientras repito tu
nombre bajito una y otra vez abrazando mi almohada, como si de tanto desearlo
fueras a aparecer recostado, en tu lado de mi cama.
Caigo otra vez en la cuenta de que la vida pasa, no se detiene.
Cada día es distinto y solo nos queda ver de frente al futuro, sin reproches
por el pasado, un pasado que se fue y ya no está. Las risas y los llantos
de ayer son historia acabada y solo quiero pensar en la luz del nuevo instante,
ese en el que volvamos a vernos…
Para ése instante planeo ver fijamente tus ojos y sentir el aroma
de tu piel justo antes de abrazarte y mientras me voy perdiendo lentamente en
tu mirada, decirte muy bajito lo mucho que te extrañé durante todas esas lunas
que pasaron sin poder mirarte.
Para ése instante quiero sentir la paz de mi alma que solo a tu
lado encuentro, disfrutar todas tus palabras, tus movimientos, tus
pensamientos… y darme cuenta de que seguimos siendo lo mismo que fuimos,
lo que somos hoy y lo que seremos mañana... o talvez, ya no. No se
si hablaremos mucho o nos besaremos mas… como siempre cuando estamos juntos,
las palabras abundan aunque salgan sobrando, y los besos sobran, pero siempre
hacen falta más.
Para cuando llegue ése instante deseo poder trazar con mis manos
laberintos en tu pecho hasta colarme en tu alma y talvez en tu corazón.
Quiero sentirte de nuevo inquieto y calmar con caricias tu inquietud.
Quiero entregarte en un beso un soplo de mi vida, derrochar en cada abrazo mi
pasión, mi devoción… y sentir como tus manos redibujan en mi espalda el camino
que me lleva a perder todo temor.
Para ése instante en el que de nuevo este contigo, quiero verte
como en mis sueños, como mi valiente caballero, vigilante y seductor… como el
fantasma que me acompaña en mis noches de insomnio atento a que me duerma para
colarse en mis sueños, o como aquel ángel que me cuida, sin que cuenta me dé
yo.
Cuando será?... no se cuantas lunas pasen antes de volverte a ver,
no se cuantas lunas vea nacer y morir antes de volverte a besar, no se
para cuando volveré a sentir el oleaje de tu cuerpo chocar con en mío, ni la
suave brisa de tu aliento erizando mi cuerpo y alterando mis sentidos.
Talvez será una mañana nublada o una tarde de calor, quizás una noche fría,
bajo la mirada impetuosa de la luna, fiel testiga.
No se ni me importa si será en un mes, en siete años o en una década,
porque sé que estamos condenados a estar unidos aun estando separados, a estar
juntos de lejos y a extrañarnos siempre… a no olvidarnos, aunque el tiempo pase
y nunca se detenga. No sé ni como, ni cuando, ni donde será que vamos a
coincidir de nuevo, pero sé que si va a ser, será en su momento y será hermoso.
Porque ése instante en el que nos veamos de nuevo, ése instante en
que reconozca tu mirada y pueda ver tu alma a través de tus ojos, ése instante
en que nos encontremos de nuevo, en que volvamos a coincidir, en el que te
conozca, será tan nuestro como cada uno de los soñados y de los vividos, en ésta
y en otras vidas, y sé que para ése momento seguiré siendo tuya, como lo he
sido desde el día en que nuestras almas se conocieron y tal vez para
entonces ya seas mío… pero cuando será, no lo sé, puede que sea mañana o tal
vez sea… para la otra luna.
-Valia Zipfel

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