"Los meses pasan en vano, ya no sé si es lunes o viernes, solo se que yo aun podría esperarte cada domingo y adorar las semanas de lunes a jueves, porque siempre estabas ahí.
Hace un año comprendí que solo serías historia de un rato, intensa como ninguna, de esas escritas con sudor y saliva, con lágrimas de alegría, con sangre al rojo vivo, con tinta china blanca que pinta y marca pero no deja huella, porque es como una mentira.
Cuando te pregunté si lo que sentía tenía límite y me dijiste que no, pude sentir tu miedo... porque aunque me amabas tanto como yo te amé, tu insaciable ego no te permitía echar raíces, tus malos modales al amar y tu deseo incontrolable por conquistar historias sin final no te dejaría continuar.
Y tampoco tenías el valor de dejarme, de enfrentarte a mi por una vez con la verdad. Por eso tuve que hacer que me odiaras, por eso tuve que ser yo quien te dejó, porque aunque te amaba, de esa manera insana, vos no podías darme lo que quiero, lo que merezco... porque no había espacio para vos en mi futuro, porque me decidí por un futuro real, y el futuro a tu lado, estaba lleno de falsedad.
Y a pesar de ser a quien más he amado, sos también quien menos lo ha merecido, porque seguir con vos no tenía ya ningún sentido, y era falso cualquiera de tus motivos. ¡Mentiroso!"
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