Y si te digo la verdad, me creerías?
Debo confesarte
algo… el viernes soñé con vos… soñé que venias a visitarme, soñé que traías la
cena y que abríamos un tinto.
Te soñé así,
justo como te imaginé por años, lleno de vida, lleno de risas, lleno de pasión.
Puedo reconocerte.
Inmediatamente
comenzó tu juego, nuestro juego…
tus provocaciones rompieron mis esquemas, con tu impetuosa manera de hacerme
sentir tan yo.
Donde habías
estado, me preguntaba cada vez que tus ojos se encontraban con los míos.
Todo resulta tan
fácil a tu lado. Todo sin tener una razón, cobra sentido dentro de mí, y
también fuera. Es como entrar en otra dimensión, una dimensión desconocida para
mi, en la que todo flota y se tiñe de locura y equilibrio, de ganas de vivir y
descubrir todo aquello que tenés para mi… y yo te ofrezco lo que tengo para
vos.
La noche
transcurrió entre segundos que parecían horas… u horas que al final solo se
hicieron segundos.
Trato de no
olvidar cada detalle, cada movimiento, cada insinuación y cada palabra. Tengo cada segundo capturado en
imágenes, en mi mente, que me
hacen verte de nuevo cada vez que deseo.
Recuerdo que
estabas allí, así a mi lado, siempre sonriendo…atento a mis movimientos,
observándome sigilosamente, dispuesto a hacerme sentir bien. Hace tanto tiempo no me sentía así, tan libre, tan llena,
tan increíblemente bien! Tu nombre
se repite en mi mente una y otra vez, tu nombre hoy tiene un sentido en mi
vida, un sentido grande y hasta importante…. Quien iba a decirlo?
Decías entre
muchas cosas, que soy el tipo de chava que te encantaba en el colegio, que te
preguntabas en donde estaba, que te asusta descubrir que tenemos tantas cosas
en común, que no podías creer lo que estaba pasándonos, que nunca pensaste
conocer a alguien como yo… que te encanto y que no te vas a ir. No sé lo que
pueda pasar, no importa porque no llegamos antes, ni importa si te vas un día o
me voy yo… lo importante según tus palabras mi niño, es que hoy estamos, que
por fin el destino nos unió y que hoy sueño esta realidad con vos. Posees la mezcla perfecta que me hace
desear soñarte, conocerte, invadirte y habitarte… y querer que me soñés, me
conozcas, me invadas y me habites… un segundo o talvez por siempre.
Y sí, me hiciste
darle la vuelta al mundo, al espacio, al universo completo. Me llenaste de caricias, de deseos, de
besos, de pasión… y de todo aquello que era tan desconocido para mi.
Me diste, en el
sueño de una noche, lo que jamás tuve en 37 años. Me abriste las puertas que nunca abrí, aquellas puertas que
solo estaban allá a lo lejos, en la penumbra, esperando a que me animara o me
invitaras a atravesarlas y mostrarme todo lo que había detrás de ellas… luz,
claridad, color, brisa, libertad!
Descubrí en ese
sueño lo que se siente ser mujer y que te sientan como tal, descubrí que es
verdad que la felicidad existe en esos pequeños instantes de la vida que te
llenan, y que de cada quien depende hasta donde quiere extenderlos… descubrí
que las casualidades son más que simples coincidencias, y definitivamente
confirmé que todo en la vida pasa por algo… que llegaste así sin querer, sin
buscarte, sin esperarte… pero al mismo tiempo pidiéndole a Dios que un día
aparecieras.
Hoy no sé si
vuelva a soñar con vos… no sé si podré de nuevo verte debajo de mis sábanas,
enredado en mi cuerpo y abrazado a
mi alma… pero de algo estoy
segura: solo vos has sido capaz de llenar mi espacio, de poseer mi soledad, de
abarcar con tanta precisión cada espacio vacío en mi, de romper mis tabues, de
subirme en un viaje lleno de emociones, de sensaciones únicas, capaz de hacerme
olvidar mis miedos, de darme la seguridad de que en realidad nada es seguro, y
que lo único real es el momento que se vive, o se sueña… el único capaz de
entender mis contrariedades, mis ideas y hasta mis bromas, el único que solo
con mirarme me da la confianza de ser, y dejar de ser lo que en verdad no soy,
el único que me ha inspirado a dejar caer esa máscara de hierro que me protege
del mundo entero y de sus mentiras y me dejas indefensa ante vos… sos el único
capaz de demostrarme que no todo es mentira, que no todo es tan malo, el único
que sin conocerme ya siento que me conoce tanto, y que genera la inquietud que hoy hay en mi ser por las ganas locas
de soñar de nuevo que estas aquí, conmigo.
Y si te digo la
verdad… me creerías?... Mas esta
es mi verdad, esto es lo que estás causando en mi, esto es lo que has hecho con
tu impetuosa entrada en mi vida.
Me haces inventarte y reinventarme, me haces soñar mientras reconozco
que en vos hay algo de mí y en mi hay algo q te pertenece… divago en mis pensamientos y descubro
que siempre habías estado allí, que sos vos ese con el que siempre soñé… y con quien quiero seguir soñando.
Y aunque tal vez
solo fue un sueño… fue un sueño increíblemente perfecto el que proyecté esa
noche, por las ganas de conocerte, por las ganas de descubrirte, un sueño
transparente y real que quiero hacer eterno, que quiero repetir y volver a
vivir, porque quiero seguir
soñando con vos.
Podemos dejar
que todo quede solo como un sueño perfecto… o aceptar que fue una realidad… y
seguir descubriendo que hemos creado un sueño real… el que siempre quise vivir.
11-11-2012
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