No me importa sentir que mi alma esta estrujada... mi alma con huellas latentes hacen que cada herida duela y al recordarlo sane.
Cuando me acuerdo de cada momento a su lado las cosas parecen mas fáciles y se me olvida la realidad... la magia renace en mi interior, las sonrisas se pintan en mi boca... ante la invasión de su fantasma en mi mente... y no me importa nada... solo quiero sentir su luz y el sonido de su voz golpeando a mi corazón haciendo latir con fuerza, dibujando en mi alrededor paisajes de paraísos y arco iris que sí tienen color y que me llevan a aquel rincón donde guardo aquella pequeña cajita que contiene toda mi poesía para el, llena de sentimiento, desde la felicidad mas grande, hasta la mas cruel melancolía.
El tiempo es tan largo cuando estoy lejos, y si aun lo extraño, porque su ausencia es tan latente y su recuerdo siempre esta presente... la diferencia es que ya no lo necesito y no vivo bajo la sombra del sueño de estar juntos de nuevo... ¿Estaremos juntos de nuevo? No lo se... y no me importa porque ya dejé de vivir soñando y soñar viviendo que estoy allí, con el... escuchando sus palabras, observando como me observa... sin que yo me de cuenta, disimulando las ganas de acercarse a mi, y yo... deseando tanto que por fin lo hiciera...
No me hubiera importado pasar la vida queriendolo, porque mas valió un segundo a su lado que una eternidad lejos de el... porque después de el, simplemente no había nada... porque prefiero vivir sabiendo que siempre lo he amado, que morir convenciendome de que nunca lo amé, porque no me importa que mi única compañera sea la soledad, nuestra amiga en común... y envuelta en mis desvelos platico con ella pidiendole que no se vaya, que me hable de él, y que me cuente como está...

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