
Y despues de ver la luna coqueteando con venus en el cielo y en tu anillo de plata, luciendo igual que la imagen de mi tatuaje aun invisible y de haber compartido una noche especial de canciones informales y versos hilvanados con sentimientos, llegamos a aquella vieja casa llena de tesoros y estampada de recuerdos ajenos... un café se hizo casi necesario para continuar con una larga platica en compañía del programa de tv que mostraba las caras relucientes de los príncipes en su fiesta. Aun teníamos mucha adrenalina como para irnos a dormir de inmediato, especialmente yo, que como en un sueño subliminal y sureal había disfrutado de tu compañía.
Después del café y unas cuantas chucherías, salimos al jardín a fumar un cigarrillo, el que consumimos inmediatamente compitiendo con el frío de la madrugada... entre risas y anécdotas decidimos volver adentro, casi nos congelamos.
De nuevo acomodamos nuestros cuerpos en aquel pequeño sillón donde no cabemos... pero no importa. Tu a mi izquierda, del lado del corazón... no es por casualidad supongo. Yo, algo cansada, recuesto mi cabeza en tu pecho. Y así pasa un largo rato mientras hacemos algún comentario absurdo para matar el tiempo y espantar el sueño que ya casi nos vence.
Te levantas con prisa... sales de nuevo al jardín a fumar, mientras busco un par de cobijas para cubrirnos del frío, y salgo envuelta en una de ellas a acompañarte. La helada madrugada hace que mi cuerpo tiemble de frío y te abrazo fuertemente... mientras te confieso que hace ya varios días tengo ganas de abrazarte, mientras tu te dejas querer...
Hablamos un poco mas y de nuevo entramos.
Hablamos un poco mas y de nuevo entramos.
Los sillones son rígidos y nada cómodos, así que nos espera una noche de tortura tratando de dormir en ellos. Justo antes de acostarme te doy un suave beso de buenas noches en la frente... pues según una canción vieja, un beso en la frente significa "solo amistad".
Silencio.....
Solo el reflejo de una tenue luz entra por la ventana la cual da un aire de misticismo y solo nos permite ver aquello que queremos ver, de pronto siento mi mano envuelta por una calidéz que reconozco de inmediato... es tu mano sobre la mía. Me quedo inmóvil por un instante, como inerte... y reacciono cuando comienzo a sentir tus caricias en mi mano, que se deslizan por mi brazo hasta mi pecho...
¿Que haces?, ¿Que pretendes?... las preguntas en mi mente salen sobrando... como siempre que estoy contigo. Yo se bien lo qué haces y se muy bien lo que quieres....
¿Que haces?, ¿Que pretendes?... las preguntas en mi mente salen sobrando... como siempre que estoy contigo. Yo se bien lo qué haces y se muy bien lo que quieres....
Aún sin entender que sucede con tu repentina actitud, abro los ojos y veo que estas justo a mi lado, tu respiración se confunde con la mía y nuestros labios se funden de nuevo... enciendes dentro de mi aquella llama que creí apagada. Mi corazón late otra vez tan fuerte que su sonido no me deja escuchar los gritos de mi razón pidiendome que frene y las señales de "stop" se pierden entre el recorrido veloz de la sangre agitada que corre por mis venas. Es la lucha constante en mi cabeza... un si quiero pero talvez no debo, o no debo pero definitivamente si quiero.... pero nunca, nunca, nunca es un no quiero, porque siempre te quiero.
El torrente de tus besos desborda mis sentidos y la ansiedad y el deseo de sentirte mío y sentirme de nuevo tuya me envuelven y caigo en la prisión de tus caricias sin poner ninguna resistencia. Solo puedo repetir una y otravez tu nombre mientras juntos volamos por ese cielo, ese cielo que solo juntos podemos surcar, alcanzando las estrellas y dejandonos saborear el dulce sabor del veneno que somos tu y yo... haaa bendita adicción!!!
De nuevo un largo silencio.....
Mientras recuperamos el aliento, me levanto a buscar un poco de aire fresco... mientas tu también te reincorporas... pasan dos o tres minutos y vuelvo. Te encuentro tendido en el sillón, con los ojos cerrados, me siento a tu lado y abres los ojos.
¿Que fue todo eso? te pregunto haciendome un poco la ingenua, como si no supiera lo que acaba de pasar... tu sonries con ese gesto inconfundible... "como quien sabe que ha pecado"... y respondes que no sabes de que hablo... que tu estabas dormido... e incluso estabas soñando.
Por un segundo casi logras confundirme, pero me doy cuenta que es parte de nuestra complicidad. Sonrío y te beso tiernamente mientras te digo que yo también dormía, que también soñaba y que estaba segura de que los dos soñamos lo mismo.
Sonreímos de nuevo y ya no decimos nada. ¿Para qué?
Solo un beso mas y nos disponemos a dormir, cosa que yo no logro. Tomo tu mano y la acerco a mi, tu la acomodas simulando un abrazo y así casi logro dormir por un rato. Mientras te veo dormir a la sombra de esa madrugada no puedo dejar de sentirme inquieta a tu lado. Me doy cuenta de que es la primera vez que amanecemos juntos aunque la situación es bastante fuera de lo común... pero ¿qué ha sido común entre nosotros?
¿Que fue todo eso? te pregunto haciendome un poco la ingenua, como si no supiera lo que acaba de pasar... tu sonries con ese gesto inconfundible... "como quien sabe que ha pecado"... y respondes que no sabes de que hablo... que tu estabas dormido... e incluso estabas soñando.
Por un segundo casi logras confundirme, pero me doy cuenta que es parte de nuestra complicidad. Sonrío y te beso tiernamente mientras te digo que yo también dormía, que también soñaba y que estaba segura de que los dos soñamos lo mismo.
Sonreímos de nuevo y ya no decimos nada. ¿Para qué?
Solo un beso mas y nos disponemos a dormir, cosa que yo no logro. Tomo tu mano y la acerco a mi, tu la acomodas simulando un abrazo y así casi logro dormir por un rato. Mientras te veo dormir a la sombra de esa madrugada no puedo dejar de sentirme inquieta a tu lado. Me doy cuenta de que es la primera vez que amanecemos juntos aunque la situación es bastante fuera de lo común... pero ¿qué ha sido común entre nosotros?
Me doy cuenta de que me resulta inevitable estar contigo y no recordar este juego que tantas veces hemos creído dejar atrás, y dejar de antojarnos estas caricias llenas de deseo, estos momentos tan fugaces, pero tan eternos en nuestra memoria y mientras estamos lejos solo queremos estar juntos aunque el estar juntos.... se nos haga tan complicadamente fácil...
Por cuanto tiempo mas rodaremos en el vacío de noches llenas de nosotros, de nuestras ganas, de nuestros miedos, de nuestro sentir... no se, no me importa. Solo se que después de ni no hay nada igual, y que estoy aquí, siempre pensando en ti, aunque no sepa que hacer contigo, aunque no sepa que hacer con todo lo que provocas y dejas en mi... y con ese trágico despertar en las mañanas, sola, deseando tenerte a mi lado, sin saber lo que me espera y deseando tanto abrazarte, teniedo que ahogar mis ganas con cualquier motivo estupido divagando en mis tareas para tratar de olvidar el sabor de tus labios y tu cuerpo.
De nuevo la luna nuestro testigo y la noche nuestra cómplice y hoy se nos une Venus así que, no nos faltan testigos... y yo hoy vuelvo a escribirte en mis paginas rotas para poder guardar en estas palabras cada instante vivido o soñado contigo, terminando mis versos siempre sin un final, dejando así la puerta abierta, para que "a tu vuelta no dejes de entrar"...
P.D. Obvio que al escribir aún estoy completamente infulenciada por el maestro Delgadillo... que aunque nunca lo sepa, tambien es cómplice nuestro... junto con la luna.
Por cuanto tiempo mas rodaremos en el vacío de noches llenas de nosotros, de nuestras ganas, de nuestros miedos, de nuestro sentir... no se, no me importa. Solo se que después de ni no hay nada igual, y que estoy aquí, siempre pensando en ti, aunque no sepa que hacer contigo, aunque no sepa que hacer con todo lo que provocas y dejas en mi... y con ese trágico despertar en las mañanas, sola, deseando tenerte a mi lado, sin saber lo que me espera y deseando tanto abrazarte, teniedo que ahogar mis ganas con cualquier motivo estupido divagando en mis tareas para tratar de olvidar el sabor de tus labios y tu cuerpo.
De nuevo la luna nuestro testigo y la noche nuestra cómplice y hoy se nos une Venus así que, no nos faltan testigos... y yo hoy vuelvo a escribirte en mis paginas rotas para poder guardar en estas palabras cada instante vivido o soñado contigo, terminando mis versos siempre sin un final, dejando así la puerta abierta, para que "a tu vuelta no dejes de entrar"...
P.D. Obvio que al escribir aún estoy completamente infulenciada por el maestro Delgadillo... que aunque nunca lo sepa, tambien es cómplice nuestro... junto con la luna.
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