
Un día escuché que amar es dar la oportunidad a otro de que nos haga daño, estando conscientes de ello y sin poner resistencia… He amado entonces demasiado supongo, porque los daños que estos amores han causado en mi corazón, alma, mente y espíritu son incontables. Mas las satisfacciones han sido mas, sin dudarlo, porque aunque amar duela… debe doler mas nunca haber conocido el amor, nunca haber sentido mariposas en el estomago antes de un furtivo encuentro, nunca haber esperado el choque de unos labios deseados en un beso soñado, nunca haber despertado con la ilusión de que ese día se vera a quien se ama, nunca haberse perdido en el recuerdo de su sonrisa o su voz, sin haber pasado una noche en vela pensando como estará, sin extrañar una mirada, sin haber sentido el roce de unas manos que acarician y hacen temblar, o un largo y tierno abrazo en silencio, porque en ese abrazo se dice, se transmite todo ese sentimiento, sin contar los minutos que faltan para estar con el y cuando por fin llega la hora, el tiempo que se esta juntos no se siente… Nunca haber sentido que la letra de una canción describe la historia personal de amor, sin haber escrito un poema, sin haber regalado una flor, sin sentir el calor de unos brazos llenos de pasión o el frío de la ausencia de aquel abrazo, sin haber incluso sentido celos… para luego darse cuenta que eran sin sentido, o sin tener recuerdos a los que recurrir cuando la soledad y frivolidad de la vida embargan el alma. Debe ser mas duro no haber visto fijamente a los ojos de alguien para encontrarse con el reflejo de uno mismo, no sentir la conexión de las almas a través del tiempo y la distancia, no entender y no saber que por ese sentimiento pude uno ser capaz de todo aun a cambio de nada, debe ser muy duro nunca haber dicho un te amo o no haber esperado entre el suspenso, el desquicio y una enorme emoción el escuchar esa misma frase…
Pero existe una tragedia aun mayor, el creer que se ama o amar sin amor. Porque al amar se siente y se da, al elegir no amar, simplemente nada se puede entregar, pero al fingir amor… que difícil debe ser!. Las veces que he sentido este síndrome loco que mueve mis sentidos y me hace sonreir solo porque si, ha sido completamente real, lo he sentido desde el cabello hasta el tuétano de mis huesos, con entrega, con pasión, con dolor y con locura… con todo lo que conlleva estar enamorado y ser por y para la persona amada, sin dejar de ser yo misma… y también dejando de serlo. No me arrepiento. Aunque a veces no he sabido que hacer con tanto que aun tengo dentro y no puedo entregar, pero que aun asi sigo entregando. A veces se me pierde el sentido de sentir, las ganas de querer querer, el deseo de desear, la espera de esperar ese motivo que motiva a continuar y quiero dar la espalada y andar mi camino sin amar para evitar este vaiven que entre agonia y risa, entre rabia y alegria, entre angustia e ilusion teje una historia llena de espirales, de ciclos que comienzan pero nunca acaban, que existen pero no son y que no han muerto porque en realidad, nunca nacieron. Porque la tragedia del amor es precisamente que cuando es real, se vuelve eterno, no encuentra final y no tiene olvido, aun sin importar las circunstancias en que se da. Amor compartido, amor inesperado, amor inseguro, amor lejano, amor retorcido, amor desesperado, amor solitario, amor incondicional, amor negado, amor prohibido, amor libre, amor perdido, amor adictivo, amor no deseado, amor imposible, amor reciclado, amor leal, no importa como sea el amor que se sienta… cuando el amor es verdadero, se sabe todo del otro sin saberlo, se tiene todo sin tenerlo, no se juzga, no se daña, NO PUEDE SER UNA TRAGEDIA…aunque todo amor lleva con sigo el dolor y se vuelve trágico ante el abandono, ante la mentira, el engaño o no ser correspondido, pero aun así, cuando el corazón y el alma aman, no hay razón que pueda evitarlo y tan solo se ama. Porque citando de nuevo al amigo filosofo del principio de este ensayo cuando me dijo “solo hay una forma de enamorarse”, temo que difiero, pues claro que si, hay varias formas de enamorarse, todas tontas, todas locas, todas extremas y todas arriesgadas, si, pero diferentes y definitivamente matizadas con la pasión y ese incomprensible deseo de entregar sin limites. Solo existe para mi una variación del amor a la que yo no llamaria amar, pero que lamentablemente se ve en muchas parejas, que con el tiempo no saben conservar toda esta gama de colores y sabores que puede tener el compartir este sentimiento, o que muchas veces con el fín de simplemente pasar un buen rato toman especialmente los hombres como auxiliar pasa salirse con la suya, esa forma es la que yo llamo amor fingido... el cual obviamente no es amor… es solamente aprovecharse de los sentimientos de la otra persona, es actuar sin corazon, es no tener alma, es no tener nada… Y eso no, eso defininivamente no es ni puede parecerse al amor, ESTA DEFINITIVAMENTE NO ES MAS QUE UNA TRISTE TRAGEDIA.
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